sábado, 13 de julio de 2013

La ingeniería

La ingeniería no es sólo innovación

Muchos son los ingenieros que me preguntan habitualmente como incrementar en la práctica la innovación en sus empresas. Sin embargo, quedan embriagados por una cultura errónea de que la misma, supone el único proceso que debe ser mejorado como receta del éxito para generar productos de gran valor. En el sector de la ingeniería sigue hablándose más de la innovación que de la creatividad, palabras cuyos significados son distintos pero que comúnmente se confunden.
Debo de ser claro, la innovación no debe ser el eje principal en el desarrollo del éxito corporativo. Es necesario que se produzcan tres procesos fundamentales que cualquier empresa de ingeniería (o de cualquier sector) debería aplicar en su cultura organizativa, todas ellas conectadas entre sí:
Desarrollo imaginativo: otorga la capacidad de generar ideas que no están presentes a través de nuestros sentidos.
Desarrollo de la creatividad: genera la disposición para tener ideas originales e interesantes que tengan un valor.
Desarrollo de la innovación: produce un puente para llevar a la realidad ideas originales.
La innovación suele aplicarse en todos los aspectos del trabajo de una empresa, como la gestión de nuevos productos, diseño de nuevos servicios, etcétera. Una vez más, esto demuestra que la innovación puede ser el objetivo, pero el proceso para alcanzarlo tiene que nacer de la imaginación y la propia creatividad, los grandes olvidados.
Si centramos exclusivamente nuestros objetivos en la innovación, sin desarrollar la imaginación y la creatividad, es como si un equipo de fútbol esperase conseguir ganar la copa del mundo sin entrenamiento previo. Por lo tanto, del mismo modo que los deportistas dependen de su buena forma física para ser los mejores, la innovación depende de los procesos imaginativos y creativos que la hacen posible.
creatividad en la ingeniería
Es imprescindible si se desea cambiar el entorno para progresar en la innovación, que la propia dirección de la empresa tome la iniciativa. Sin embargo, son muchos los que me transmiten su preocupación y agobio para enfrentarse a esto, argumentando que al promover un ambiente de libre creatividad provoque cierto caos y la pérdida de control sobre lo que se hace. Lo más importante es no tener miedo, ya que no se trata de conocer todas las ideas, sino de alentar un ambiente en el que todos puedan tener buenas ideas. La creatividad no es sinónimo de anarquía.
Permitidme que cite a Theresa Amabile, profesora de la Universidad de Harvard: “La creatividad de las personas y los grupos es el punto de partida de la innovación: la primera es una condición necesaria aunque no suficiente para la segunda”.
Al ser conscientes de que las empresas no son mecanismos y las personas no son las piezas que la conforman, surge desde lo más profundo una verdadera cultura del progreso y del avance. Un engranaje cumple siempre la misma función y lo hace todo siempre del mismo modo, las personas pueden ir más allá. Esta es la clave de la mejora, del progreso, de la innovación y del avance de la humanidad.
Sed imaginativos, sed creativos y llegaréis a ser verdaderamente innovadores.
creatividad en la ingeniería

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